Mirta no tiene madera de madre
Por: CLARA
Había decidido no tener hijos. Pero vamos, que eso no es nada nuevo, lo había decicidido ya hace muchos años. Yo siempre la recuerdo con eso de "a mí los niños no me gustan, que dan mucho la lata". Además, que a ella los niños no le pegaban ni con cola. Ni le conjuntaban con la ropa, ni quedaban bien en su salita de estar.
Lo había decidido hace muchos años, estábamos en el colegio y todo, acuérdate.
Todo el mundo se lo decía lo mismo. "Tú no tienes madera de madre, si ni siquiera te sabes ocupar de tí misma", le decía su madre. "Eso de los niños le pega más a tu hermana, con lo independiente y moderna que tú eres" le decían sus amigas. "Menuda casa que tienes, ¡y qué tren de vida!, cómo se nota que no piensas tener hijos" le decía Juani la del tercero izquierda.
Mirta lo había decidido hace ya mucho tiempo. Emplearía su vida en desarrollarse intelectualmente y esas cosas que a ella le gustaban, en ver pelis de esas con subtítulos (que ya me dirás tú si con eso te enteras de algo) y beber capuccinos a las 11 de la noche. Ocuparía sus vacaciones en paradisíacos destinos y sus sábanas en hombres variados y pintorescos. Sí, ella lo había decidido hace ya muchos años. No tebía madera de madre, vamos, eso saltaba a al vista, no me digas.
Además, nunca le gustaron los críos y no tenía tiempo para buscar guarderías por su barrio, ni ganas de ver sus pechos en el suelo. Oye, que yo no la juzgo, ¿eh? que ella siempre fue una chica muy moderna y muy lista.
El otro día me la encontré por la calle, así, de cuasualidad. Fíjate que al principio ni la reconocí; tan guapa, tan intelectual, tan delgadita... casi más que cuando pasábamos las tardes comiendo pipas. Madre mía... cómo pasa el tiempo. Lo dicho, que me la encontré y casi no la reconozco, creo que por su expresión ella a mí tampoco. Ya sabes, yo iba con Carlos y los niños y con el barrigón que tengo... Sí hija, de 7 meses ya, y deseando el día.
Estaba muy guapa. El caso es que quedamos para ir al día siguiente a tomar un café por el centro, pero con los niños y Carlos todo el día con los viajes del trabajo, le dije que se viniera a casa y me dijo: "no Clara no, que estarás muy liada" y yo "Mirta hija, que sí, que así me hablas de tus cosas".
Bueno, pues al final se vino y llevaba un vestido muy bonito, de un diseñador de fuera de España. Yo nunca he llevado un vestido de esos, ni he salido fuera, ni...
¿Oye, y qué tal tú?
